Revista

El nº 0 de la revista ON DISEÑO vio la luz el 31 de diciembre de 1978.


Tres son los principios básicos que inspiraron la creación de ON DISEÑO y que la han convertido en el referente de la cultura del diseño español de los últimos treinta años.


  • Su independencia crítica
  • Su dedicación casi exclusiva de proyectos de nuestro país
  • Su voluntad de analizar de forma global e integradora el conjunto de actuaciones que configuran el modo de vida de las personas, desde la arquitectura, el interiorismo, el diseño objetual y gráfico y que determinan la cultura contemporánea del entorno a la que llamamos diseño.

 

On Diseño nace en 1978, promovida por un grupo de profesionales de criterio independiente, totalmente desvinculados de los grupos de presión tan habituales, tanto en el mundo editorial como en el ámbito de la arquitectura. Su propósito: llenar el vacío existente en nuestro país en publicaciones dedicadas a la arquitectura y el diseño.


Tres son los principios básicos que inspiran la creación de On Diseño y que han marcado más de veinticinco años de historia.


En primer término, la voluntad de analizar de forma global e integradora toda la amplia problemática que gira en torno al “diseño del entorno”, entendido como aquel conjunto de actuaciones que tienden a configurar y sistematizar el entorno cotidiano de las personas. En este sentido, On Diseño no excluye la consideración de ninguno de los campos disciplinares de la proyectación –arquitectura, interiorismo, diseño objetual y gráfica– puesto que, en opinión de sus editores, esta clasificación responde a motivos meramente metodológicos y no a la verdadera y real dimensión del proyecto del entorno. En cierta manera, podría afirmarse que On Diseño defiende la cultura del proyecto entendida en su magnitud total: la cultura contemporánea del entorno a la que llamamos Diseño.


En segundo lugar, On Diseño se ha caracterizado por una dedicación casi exclusiva a los temas proyectados y desarrollados por profesionales de nuestro país. Aunque resulta sumamente tentador, desde el punto de vista editorial, la publicación de materiales producidos en el extranjero, los editores de On Diseño han considerado imprescindible dedicar una atención prioritaria a la actividad desarrollada en el país, entendiendo que los proyectistas extranjeros disponían ya de sus propios canales editoriales. Ello no ha supuesto, desde un punto de vista esencialmente pragmático, ningún obstáculo a la publicación de temas producidos fuera de nuestro ámbito territorial, cuando ello respondía al criterio de informar mejor a sus lectores o contribuir a una cierta difusión “pedagógica” del diseño, como ocurre con las novedades de productos de diseñadores internacionalmente reconocidos.


En último término es precisa la referencia al dato sin duda más característico de On Diseño: su independencia crítica. En ningún momento la publicación ha cedido a las presiones de grupos de profesionales, intereses de empresas o cualquier otro intento de presión del exterior. En un momento como el presente en que determinadas publicaciones, tanto de nuestro país como del extranjero, se convierten en meros portavoces de determinadas capillas o tendencias, On Diseño puede proclamar su total y más absoluta libertad de opinión. Esta circunstancia ha permitido dedicar la atención de la revista a aquellas realizaciones que, por encontrarse fuera de las coordenadas de la “cultura arquitectónica oficial”, apenas encontraban eco en la prensa especializada.


A pesar de la globalidad del concepto de diseño del entorno defendido por On Diseño, existe una lógica tendencia a la publicación de reportajes sobre diseño objetual. Ello responde a la convicción de que el país dispone de un cierto número de publicaciones dedicadas de forma monográfica a la arquitectura, mientras que no sucede lo mismo con el diseño. Es preciso recordar que en 1978, cuando se inicia la edición de On Diseño, el diseño de objetos en nuestro país es una práctica profesional incipiente, carente de toda relevancia cultural, industrial y social.


Y en este campo, On Diseño toma una postura ideológica muy clara y decidida, que sitúa la revista en una línea programática poco divulgada en nuestro contexto editorial: el diseño no es una especulación formal y culturalista sino que, por el contrario, se trata de una actividad que implica un gran número de agentes, tanto proyectuales como sociales, culturales, económicos y productivos. El diseño entendido, pues, no como moda para el consumo de cenáculos elitistas sino como propuesta de mejora de la calidad de vida del entorno humano, a partir de nuevos planteamientos de proyecto, producción y uso del objeto.


La defensa de esta línea de pensamiento, perfectamente integrada en la política editorial de la revista, conduce a On Diseño a superar los límites editoriales estrictos para promover actuaciones en aquellos ámbitos que cada coyuntura y cada momento concreto indican como más adecuados y eficaces. Es en este planteamiento en el que deben situarse las exposiciones organizadas por la revista en varias ciudades del país y, por supuesto, el SIDI.


El SIDI (Salón Internacional del Diseño del Equipamiento para el Hábitat) es un creación de On Diseño, destinada a dar a conocer, promocionar y facilitar la comercialización de la producción de diseño; mobiliario doméstico y de oficina e instalación, iluminación y textil. Veinte años de historia, más de cien ediciones celebradas hasta hoy y una larga relación de ciudades – Valencia, París, Milán, Frankfurt, Colonia, Londres, Madrid, Barcelona – hacen del SIDI el más eficaz portavoz de nuestro diseño en el extranjero y uno de los factores decisivos en la consolidación del mercado interior.


Esta plataforma innovadora que aglutina a casi 70 empresas que realizan buen diseño en nuestro país no hubiera sido posible sin el apoyo y la credibilidad que le otorgaba el rigor profesional del equipo de On Diseño.


La trascendencia de esta iniciativa que dió lugar a la creación de una empresa independiente y su inequívoca trayectoria editorial totalmente implicada en esta cultura le da una dimensión distinta, convierten a On Diseño en algo más que una revista pionera: en un referente de la cultura del diseño español de los últimos veinticinco años.

 



Carme Ferrer y Carmen Llopis