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Caldes de Malavella. Girona

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Hotel Melià Vichy Catalan en el Campo de Golf PGA de Caldes de Malavella

Sergi Godia, Berta Barrio, Ignacio López y Jon Montero, arquitectos

Descripción Ficha técnica

El hotel nace del acuerdo firmado entre el Grupo Vichy Catalán y la PGA “Golf European Courses”. Tras un concurso, el estudio de arquitectura Godia & Barrio de Barcelona fue el encargado de realizar este proyecto. Se trataba de realizar un complejo impactante y que se integrara en el paisaje circundante constituido básicamente por dos campos de golf. Uno de los objetivos prioritarios de este proyecto fue disminuir en la medida de lo posible el impacto de esta edificación en el entorno. Así, se pensó en una construcción curvada con la finalidad de provocar una sensación de recorrido temporal y que fuera cambiante según la perspectiva del observador.
Presentación del hotel. El hotel se encuentra situado en el Campo de Golf P.G.A. de la comarca de La Selva, en el término municipal de Caldes de Malavella. Girona. Se trata de un establecimiento de cuatro estrellas transformable a cinco. Tiene un total de ciento cincuenta habitaciones, ampliable a doscientos, formadas por ciento catorce habitaciones dobles, dieciocho dobles comunicadas, seis adaptadas, ocho suites dúplex, tres suites en planta y una suite presidencial. Entre otros servicios, cuenta con restaurante desayuno, restaurante a la carta, salas de reuniones y convenciones, pub, spa y piscinas exteriores. Cuenta con un jardín de más de veinticinco mil metros cuadrados de césped, plantas y árboles que rodean sus piscinas.
Con quince mil metros cuadrados de programa, el edificio adquiría una importante presencia dentro de un paisaje de gran calidad, ubicándose en la frontera entre un gran bosque de pinos y las sutiles ondulaciones verdes de un campo de golf. En este caso, la suave curva del volumen proyectado y su perfil descendente, intentan abrazar y aproximarse progresivamente a las ondulaciones del “green” del golf, el color blanco de su volumen en contraste con el verde oscuro del bosque de pinos, se identifica con el recurso tradicional de la arquitectura mediterránea.
Desarrollo de proyecto. El programa se desarrolla linealmente bajo una cubierta inclinada que acompaña el desnivel del terreno que se produce entre sus extremos, construyendo siempre sobre rasante, un máximo de tres plantas, cuyo coronamiento no sobrepasa la altura de los árboles. El hecho de que el volumen se curve para “recoger” el máximo de habitaciones a orientación sur, también permite acentuar el efecto de la cubierta inclinada y disminuir visualmente la longitud del edificio que tiene un desarrollo de ciento cincuenta metros. Para reducir su tamaño aparente, se optó por agrupar las galerías y los ventanales por parejas.
La diferencia de cota entre los extremos y las caras opuestas, permite que el edificio quede semi-enterrado, disminuyendo así el impacto visual del mismo sobre el entorno.
El sótano donde se disponen las grandes piezas de servicio, se iluminan y ventilan directamente al exterior a través de un patio inglés (el parking, almacenes y salas de máquinas).
Existe una notable diferencia en el tratamiento de las fachadas en función de su orientación; mientras las habitaciones que dan a sur y a los jardines del hotel, son habitaciones con grandes terrazas y ventanales exteriores, las que dan a fachada noroeste se formalizan a través de galerías con oberturas más pequeñas.
Acceso. Un aspecto importante en la relación entre el edificio y el paisaje, se refiere al itinerario de aproximación y llegada al edificio por la carretera-paseo de acceso. El emplazamiento en un punto alto del campo y la percepción que tenemos de él al descubrirlo durante dicho recorrido, es clave para entender la arquitectura del hotel.
La aproximación se realiza a través de un paisaje de pinos y dunas de césped, que ocultan el edificio hasta un punto en que la visual se abre por completo y se descubre la totalidad de su volumen. Al aproximarse, su curvatura se va exagerando y los testeros (volúmenes blancos que contienen las habitaciones), quedan suspendidos sobre una estructura de pilares en forma de V, creando dos grandes porches en sombra; a través de la grieta que se produce entre ambos, se accede al hotel. Una vez dentro, el triple espacio escalonado del lobby, tiene como telón de fondo y absoluto protagonista, el paisaje exterior de los jardines, visto a través de grandes vidrieras.
El lobby. El lobby merece capítulo aparte en las decisiones del proyecto y la obra. Es el auténtico centro neurálgico del edificio, ocupando una parte de cada una de sus plantas y conectándolas en un cuádruple espacio, orientado al exterior. De este modo, cada una de las plantas dispone de un mirador hacia el exterior y hacia el interior.
El ascenso por las escaleras del lobby es el recorrido simbólico del hotel, que conecta el recorrido interior con el paisaje del campo.
Las entradas de luz a pasillos y las aperturas a visiones diagonales, permiten recuperar la conexión del edificio con el paisaje.
En este caso, el edificio tiene una presencia dominante en el paisaje, sólo ciertos gestos en su volumetría, en el tratamiento de su piel y la relación interior-exterior, lo aproximan a éste y, en último término, será la bondad de su arquitectura la que dará lugar a que este elemento extraño al entorno vaya siendo con el tiempo absorbido e incorporado al paisaje como algo natural en él.
Materiales. Exteriormente, el establecimiento combina diversos materiales tradicionales, como piedra negra en los zócalos, madera en secciones de gran tamaño, y vidrio en grandes paños, que permiten disfrutar ampliamente de las vistas al campo de golf, además de su estética completamente blanca, recuperando estereotipos mediterráneos. Estos materiales contrastan con la presencia del hormigón, representando la materia en bruto y conectarse así con la naturaleza del edificio.



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Localización: Caldes de Malavella. Girona. Autores: Godia & Barrio Arquitectes. Sergi Godia, Berta Barrio, Ignacio López y Jon Montero, director de obra. Interiorista: Elena Ruiz. Colaboradores proyecto: Laura Aparicio, Fernando Cabanillas, August Fabregat, Sergi Lois, Sergi París, Josep Peraire y Marc Rabassa, arquitectos y estudiantes de arquitectura. Aparejador: CIC Construcció i Control / Marçal Roig i Associats. Calculista: Josep Mª Genescà. Adolfo Luna, colaborador. Ingeniería instalaciones: Imogep. Josep Mª Juvillà (proyecto y obra). Colaboradores dirección de obra: Blázquez-Guanter, arquitecto, Toni Blázquez, y Rosa Mª Buadas, colaboradora, calculistas. Aparejadores: Edetco. Xavier Castells, Inma Villacorta, y Fernanda de la Espriella. Promotor: Golf Hotel Malavella. Fotografía: Adrià Goula.
Contacto
Sergi Godia
Barcelona
Jon Montero Madariaga
Barcelona
Berta Barrio
Barcelona
Fotografía
Adrià Goula
Barcelona
www.adriagoula.com