Arquitectura industrial

Peñafiel. Valladolid

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Bodegas Protos

Rogers Stirk Harbour + Partners con Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados

Descripción Ficha técnica

Las nuevas instalaciones de Protos consisten en una bodega y una sede de representación social y administrativa. El edificio, respondiendo a las críticas condiciones espaciales y ambientales óptimas para la elaboración del vino, resulta representativo para la marca y se integra en el entorno de Peñafiel, presentando además soluciones que minimizan el consumo de la energía necesaria para mantener dichas condiciones. El ahorro energético es no sólo importante, sino consustancial al diseño. Reposa sobre un basamento triangular. Cinco bóvedas parabólicas interconectadas, soportadas por grandes arcos de madera laminada y unidos por finos puntales de acero inoxidable, se revisten con piezas de terracota de gran formato para crear una estructura ligera y articulada. La construcción del nuevo edificio, que se aleja de la forma tradicional, se sitúa en las faldas del castillo de la localidad y pretende responder al paisaje de la zona.
Rogers Stirk Harbour + Partners y Alonso Balaguer Arquitectos Asociados recibieron el encargo de diseñar las instalaciones de una nueva bodega con capacidad para procesar un millón de kilos de uva para Bodegas Protos, empresa vinícola pionera en la elaboración de vino en la Ribera del Duero. El nuevo edificio, que representa una reinterpretación contemporánea de la construcción tradicional de bodegas, está situado en Peñafiel, localidad cercana a Valladolid, en la comunidad de Castilla y León.
Las bodegas se encuentran al pie de una colina coronada por un castillo medieval. En la ladera se dispone de un área subterránea con más de dos kilómetros de túneles y galerías destinadas a la crianza del vino.
El nuevo edificio se une mediante un túnel, construido bajo el vial separador, a las instalaciones vitícolas existentes y consta de una bodega subterránea con una temperatura constante de 14-16 grados centígrados para el almacenamiento de barricas, caldos en maduración y el producto final embotellado.
El área de elaboración, que se sitúa encima de la bodega, parcialmente enterrada con respecto al nivel del suelo, ha sido diseñada para dar cabida a los depósitos de fermentación y almacenamiento, al igual que a la planta embotelladora, equipo de embalaje, varias áreas técnicas y plataformas a las que se puede acceder en todo tipo de vehículos.
Las plantas de elaboración y bodega también albergan las dependencias administrativas y sociales, las áreas de degustación de vinos y un pequeño auditorio para presentaciones y eventos comerciales, con una capacidad de unas cuatrocientas personas. El diseño también incluye un jardín semienterrado con vistas panorámicas del castillo en lo alto y a través del que penetra la luz natural a la zona de oficinas.
El nivel de acceso principal para empleados y visitantes también incluye muelles para la entrega de la uva y un espacio desde el cual los visitantes pueden ver la planta de elaboración ubicada un nivel más abajo.
En términos de composición arquitectónica, la base del edificio se entierra para aprovechar la inercia térmica y situar las zonas de elaboración y maduración del vino, interpretando en clave contemporánea la construcción tradicional de las bodegas. Anclada en el terreno, esta base regulariza la topografía, creando un soporte para la envolvente ligera que reposa en ella. Dicha cubierta está formada por una estructura de arcos parabólicos de madera laminada, reinterpretando la edificación de bodegas en forma de nave. Su consideración como
fachada, propiciada por la visión que se tendrá desde el Castillo de Peñafiel, es parte fundamental de la composición arquitectónica de la obra.
El edificio se asienta sobre un zócalo triangular que ocupa la totalidad del solar. Las cinco bóvedas parabólicas entrelazadas que descansan sobre grandes arcos de madera laminada se han revestido de piezas cerámicas de gran formato para crear una estructura articulada ligera. Esta forma modular rompe el volumen y escala global del edificio, creando una estructura que está en sintonía con los edificios adyacentes y el paisaje circundante. Las cinco bóvedas, de dieciocho metros de anchura cada una, están conectadas entre sí mediante piezas de acero a la estructura base de hormigón. Sobre estas piezas de madera, que se colocan sobre apoyos en acero en forma de V, reposan las vigas de madera y tensores que separan los arcos de las bóvedas parabólicas. La cubierta está compuesta de vigas secundarias y terciarias y un acabado de paneles multicapa y
material aislante. Las fachadas y las divisiones interiores, formadas mediante el empleo de vidrio y acero, sirven de refuerzo a la estructura y facilitan la conexión visual y el flujo de aire entre las diferentes instalaciones.
Estrategia de sostenibilidad. La sostenibilidad ha sido una consideración clave en el diseño de las bodegas Protos. El objetivo principal de este edificio agroindustrial era el de proporcionar las rigurosas condiciones medioambientales necesarias tanto para el procesado de la uva como para la elaboración y la maduración del vino. Además, el edificio debía albergar una zona para las funciones administrativas, así como espacios dedicados para eventos y exposiciones para visitantes. Desde el punto de vista del diseño, el objetivo principal era el de crear una bodega contemporánea de bajo impacto ambiental, similar al de las bodegas tradicionales de la región.
El clima continental y la tradición de las bodegas subterráneas. La región de Ribera de Duero tiene un clima típicamente continental, es decir, de inviernos fríos y veranos calurosos. Además, existen grandes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas.
Rogers Stirk Harbour + Partners y Alonso Balaguer Arquitectos Asociados recibieron el encargo de diseñar las instalaciones de una nueva bodega con capacidad para procesar un millón de kilos de uva para Bodegas Protos, empresa vinícola pionera en la elaboración de vino en la Ribera del Duero. El nuevo edificio, que representa una reinterpretación contemporánea de la construcción tradicional de bodegas, está situado en Peñafiel, localidad cercana a Valladolid, en la comunidad de Castilla y León.
Las bodegas se encuentran al pie de una colina coronada por un castillo medieval. En la ladera se dispone de un área subterránea con más de dos kilómetros de túneles y galerías destinadas a la crianza del vino.
El nuevo edificio se une mediante un túnel, construido bajo el vial separador, a las instalaciones vitícolas existentes y consta de una bodega subterránea con una temperatura constante de 14-16 grados centígrados para el almacenamiento de barricas, caldos en maduración y el producto final embotellado.
El área de elaboración, que se sitúa encima de la bodega, parcialmente enterrada con respecto al nivel del suelo, ha sido diseñada para dar cabida a los depósitos de fermentación y almacenamiento, al igual que a la planta embotelladora, equipo de embalaje, varias áreas técnicas y plataformas a las que se puede acceder en todo tipo de vehículos.
Las plantas de elaboración y bodega también albergan las dependencias administrativas y sociales, las áreas de degustación de vinos y un pequeño auditorio para presentaciones y eventos comerciales, con una capacidad de unas cuatrocientas personas. El diseño también incluye un jardín semienterrado con vistas panorámicas del castillo en lo alto y a través del que penetra la luz natural a la zona de oficinas.
El nivel de acceso principal para empleados y visitantes también incluye muelles para la entrega de la uva y un espacio desde el cual los visitantes pueden ver la planta de elaboración ubicada un nivel más abajo.
En términos de composición arquitectónica, la base del edificio se entierra para aprovechar la inercia térmica y situar las zonas de elaboración y maduración del vino, interpretando en clave contemporánea la construcción tradicional de las bodegas. Anclada en el terreno, esta base regulariza la topografía, creando un soporte para la envolvente ligera que reposa en ella. Dicha cubierta está formada por una estructura de arcos parabólicos de madera laminada, reinterpretando la edificación de bodegas en forma de nave. Su consideración como fachada, propiciada por la visión que se tendrá desde el Castillo de Peñafiel, es parte fundamental de la composición arquitectónica de la obra.
El edificio se asienta sobre un zócalo triangular que ocupa la totalidad del solar. Las cinco bóvedas parabólicas entrelazadas que descansan sobre grandes arcos de madera laminada se han revestido de piezas cerámicas de gran formato para crear una estructura articulada ligera. Esta forma modular rompe el volumen y escala global del edificio, creando una estructura que está en sintonía con los edificios adyacentes y el paisaje circundante. Las cinco bóvedas, de dieciocho metros de anchura cada una, están conectadas entre sí mediante piezas de acero a la estructura base de hormigón. Sobre estas piezas de madera, que se colocan sobre apoyos en acero en forma de V, reposan las vigas de madera y tensores que separan los arcos de las bóvedas parabólicas. La cubierta está compuesta de vigas secundarias y terciarias y un acabado de paneles multicapa y
material aislante. Las fachadas y las divisiones interiores, formadas mediante el empleo de vidrio y acero, sirven de refuerzo a la estructura y facilitan la conexión visual y el flujo de aire entre las diferentes instalaciones.
Estrategia de sostenibilidad. La sostenibilidad ha sido una consideración clave en el diseño de las bodegas Protos. El objetivo principal de este edificio agroindustrial era el de proporcionar las rigurosas condiciones medioambientales necesarias tanto para el procesado de la uva como para la elaboración y la maduración del vino. Además, el edificio debía albergar una zona para las funciones administrativas, así como espacios dedicados para eventos y exposiciones para visitantes. Desde el punto de vista del diseño, el objetivo principal era el de crear una bodega contemporánea de bajo impacto ambiental, similar al de las bodegas tradicionales de la región.
El clima continental y la tradición de las bodegas subterráneas. La región de Ribera de Duero tiene un clima típicamente continental, es decir, de inviernos fríos y veranos calurosos. Además, existen grandes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas.



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Localización: Bodegas Protos, 24-28. Peñafiel, Valladolid. Autores: Rogers Stirk Harbour + Partners, arquitectos, en asociación con Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados. Project Managers: CEM Management. Colaboradores: Tècnics G3, control presupuestario, Agroindus (ingeniería instalaciones, estructuras y control presupuestario), y José María Garrido, aparejador. Ingeniería de estructuras: BOMA. Control presupuestario: BDSP Partnership. Ingeniería instalaciones: Grupo JG. Ingeniería estructuras: ARUP. Iluminación: Biosca & Botey. Constructora: Fomento de Construcciones y Contratas. Promotor: Protos Bodega Ribera de Duero de Peñafiel. Fotografía: Wenzel.
Contacto
Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados
Esplugues de Llobregat, Barcelona
www.alonsobalaguer.com
Rogers Stirk Harbour + Partners
Londres
www.richardrogers.co.uk
Fotografía
José Mª Wenzel - Molinos
Barcelona